El comedor Mid-Century Modern es el lugar donde el diseño y la hospitalidad se encuentran. En la época de posguerra, el comedor se convirtió en el escaparate de una nueva filosofía del diseño democrático: muebles bellos y bien elaborados, accesibles y funcionales, pensados para reuniones reales y no para una formalidad rígida. La mesa ovalada de nogal, las sillas escultóricas, la lámpara de brazos ramificados: cada pieza estaba concebida para admirarse, usarse y disfrutarse.
Lo que distingue al comedor Mid-Century Modern de su equivalente tradicional es su informalidad. La mesa no tiene cabecera: la forma ovalada o de tabla de surf fomenta una disposición igualitaria. Las sillas pueden ser una mezcla cuidada de diseños en lugar de un juego a juego. El aparador sirve tanto para los cócteles como para la vajilla. El mensaje es claro: siéntate, toma algo, quédate un rato.
El color y la luz dan vida al espacio. Los cojines mostaza sobre sillas de carcasa blanca, un cuenco de cerámica en verde azulado como centro de mesa, una lámpara Sputnik proyectando sombras en forma de estrella sobre el techo: estos detalles transforman un espacio funcional para comer en una estancia con carácter propio. Con el regulador de intensidad, esa misma lámpara lleva el ambiente de una animada cena familiar a una velada íntima con amigos a la luz de las velas.























